viernes, 23 de marzo de 2012

de Joyce Carol Oates - Puro Fuego


Novela leída este verano, intenso como la misma,
palabras que se sumergen en el mundo de las mujeres a pleno,
aventuras de adolescentes desbordadas,
alma femenina en estado puro y salvaje,
muestra perfecta de edades en las que queda tanto por aprender y el riesgo es tan atractivo y potente.

Identificadísima me sentí con el espíritu femenino escritor de diario,
(tan maravillosamente expuesto en esta novela)
el que me llevó a pasarme horas de mi propia infancia y adolescencia escribiendo sin parar, escribiendo para consolarme, para entusiasmarme, para desbordarme, para comprenderme, para soportarme, para salvarme, para ser.

hoy me desperté con ganas de conectar con esto, de transcribir fragmentos:

"Una cosa que he aprendido al transcribir estas Confesiones es que de niñas y adolescentes sabíamos mucho más de lo que ahora recordamos haber sabido. Debe de ser que nos sobreviene una especie de extraña amnesia, que procedemos a una especie de reinvención de nosotras mismas. Tal vez porque no nos gustaba saber la mayor parte de lo que sabíamos y nos obstinamos en olvidarlo, de manera que si no has estado escribiendo un diario o algo así (y nadie lo hace hoy en día) conseguirás olvidar todo lo que te resulte misterioso o inquietante."

"Daba la impresión de que todo lo que hacía, especialmente a medida que pasaba el tiempo, quedaba plasmado y engrandecido en una gigantesca pantalla de cine, sin desdibujarse como la mayoría de las cosas que hace la gente, y sin desaparecer.
Y una de las razones es la siguiente: porque Legs lo mismo que no sentía miedo a las alturas ni a nadar en aguas revueltas ni a la propia Muerte tampoco temía arriesgarse a ponerse en ridículo. Tal vez piensen que eso no tiene importancia pero sí que la tiene... porque ponerse en ridículo y ofrecerse a la burla y al abucheo de los demás es algo para lo que hace falta tener agallas.
Cosas que a Maddy le habrían horrorizado con sólo pensarlas, como desnudarse moralmente en público, Legs lo hacía sin vacilar. Sin ninguna duda aparente."

"... y al poco tiempo adquirimos el hábito de tener todas la menstruación los mismos días de cada mes. Es decir, todas las hermanas Foxfire que vivíamos juntas en la casa. Dormíamos en habitaciones de arriba en colchones desparramados por el suelo, pero que cubrimos, en cuanto tuvimos dinero, con hermosas sábanas y auténticas mantas de lana, y hasta con colchas."

"La extrañeza del Tiempo. No en su transcurso, que puede parecer infinito, como un túnel cuyo final no puedes ver y cuyo comienzo has olvidado, sino en la brusca toma de conciencia de que algo finito, un trozo de Tiempo ha pasado, y es irrecuperable."

Esta es mi meditación de hoy. Poco convencional, no?.
Me sale asi.

4 comentarios:

  1. Me sale decirte varias cosas a modo de charla, como si al leerlas pudieras responderme reflexionando conmigo...

    El otro día escribí que el miedo al rídiculo es el peor autocastigo inhibitorio, y es cierto, qué bueno es incluso verse así a veces, bancársela, aceptar que no siempre podemos agradar, hacer las cosas bien, lo que otros esperan o lo que quisiéramos hacer. Y si no nos bancamos así también, porque en eso también hay un aprendizaje.

    Qué fuerte cuando las mujeres vibramos con nuestros ciclos vitales, si eso somos! Ciclos! Voy sintiendo cada vez más el cuerpo, dialogo con él, lo escucho, lo quiero. Viste que en un grupo de mujeres cercanas hasta suele suceder que menstruamos en las mismas fechas? Es tan poderosa la conexión femenina!

    Qué lindo el blog nuevo Xime!!

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  2. totalmente cíclicas, circulares, poderosas!!!
    gracias amiga mujer del bosque por compartir!!

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  3. Linda tu nueva casa y linda vos! todos cambiamos de casa en poco tiempo. Blogger for ever!

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  4. Gracias Ro!!! qué lindo tenerte por acá!! alegría!

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