viernes, 22 de junio de 2012

sensaciones fuertes van conmigo... y Valen... y cuelgue escrito...

Ahora tengo hijos que ya no son bebes, hijos escolarizados, hijos que me desafían desde posiciones conquistadas por quienes son, por lo que traen de sí mismos, por quienes los dejamos ser...
Y ahora soy una mujer de 41 años y me pasan otras cosas, el nido abrió sus puertas y ventanas y todos remontamos otros vuelos.
Ellos, mis pichones, siguen siendo fuentes de inspiración, de amor básico, de ese amor incondicional y único que se siente por los hijos, paquetitos de amor, extensiones de mi cuerpo madre que los engendró, que me enfrentan y confrontan y muchas veces no sé qué hacer y hago mal, y otras veces hago bien y en general vivo intentando ser mejor madre, mejor mujer, mejor persona...


Y también una sale del nido, vuela madura, encuentra nuevos vientos que invitan a destinos desconocidos...
Y ahí estoy, 

y ahí estamos las mujeres que transitamos vida,  presencia, conciencia, entrega, alma femenina jugada a la máxima aventura... vibrar expansión, cielo, tierra, mar, misterio universal... 
somos eso, 
ser, estar, danzar, reír, llorar, dejarnos conmover en el mejor de los casos por cada detalle.
Cada vez amo más los detalles en todas sus formas físicas y afectivas, concretas y abstractas.
Mi mamá entra a mi estudio y me dice "ay hijita cómo podés tener tantas cosas, tantos objetos, tantos detalles!".  

Supongo que hay algo de una sobrecarga que llevo conmigo, pero vivo en el intento de trascender e ir por más siempre que pueda, es mi mayor deseo...
"Dreams do come true" escribí en la pared de mi cuarto adolescente, con Valen,  una noche de amigas locas y desenfrenadas, tan chiquitas que ni vislumbrábamos lo que era crecer. Chiquitas, vulnerables, fuertes y poderosas. La extraño siempre a Valen, sueño con ella, la llevo conmigo en mis mejores aventuras, esas que sé que compartimos desde algún lugar infinito. Valen se murió, éramos tan chicas, yo ni tenía hijos. El primer latido en mi cuerpo, el de Andrés, lo sentí en la ecografía del 6 de febrero del 2mil3, ese día Valen hubiese cumpido 32, fue mi mejor homenaje. A Valen la extraño siempre y la llevo conmigo, ay ya lo dije, es que lo volví a sentir muy fuerte...

5 comentarios:

  1. Vibré con vos. Mujeres hermosas y vibrantes somos somos somos. Somos en mujer.

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  2. Las que perdimos amigas nunca las abandonamos. Esas vivencias de antes son parte nuestra, como su ser.
    Las que quedamos seguimos andando y llevándolas muy en lo profundo, para que desde el infinito puedan sentir la vida a través de nuestros latidos.
    Cariños
    Natalia

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  3. Cintia, Nataila, queridas, gracias!! por la empatía! por vibrar! por estar! por compartir!!
    lo valoro mucho, gracias miles!!!

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  4. Siempre tan emocional, sincera y comprometida con tu vida Xime!, con la vida.
    Un placer estar en contacto.
    besos!

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  5. gracias Lorena! qué bueno verte por acá! beso!

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