lunes, 27 de enero de 2014

un nuevo ciclo comienza marcado por tantos sentidos como realidades me acompañan,

Arranqué los 43 años, una nueva vuelta al sol,
murieron los 42, siempre las muertes conllevan dolor,
morir para renacer, un clásico, una verdad eterna como el universo,
siempre los nacimientos alegran y se celebran, brindo por eso!

Alineada con la Diosa que hoy se me presenta en la forma de CERRIDWEN, diosa galesa de la luna, la inspiración, la poesía, la profecía, el cambio de forma, y la vida y la muerte.

Su mensaje anuncia:

"Yo te doy la vida,
yo te doy la muerte;
todo es uno.
Viajas por el sendero en espiral,
por el sendero eterno
que es la existencia,
un devenir constante,
siempre creciendo,
siempre cambiante.
Nada muere que no vaya a renacer,
nada nace que no vaya a morir.
Cuando tú vienes hasta mi,
te doy la bienvenida a casa;
luego, te introduzco en mi útero,
en mi caldero de la transformación,
donde se te remueve y se te tamiza,
donde se te mezcla y se te hierve,
donde se te funde y se te tritura,
donde se te reconstruye y se te recicla.
Tú siempre vuelves conmigo,
tú siempre sales renovada.
Muerte y renacimiento no son más que puntos
de transición a lo largo del sendero eterno".

De "El Oráculo de la Diosa" Amy Sophia Marashinsky.



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