jueves, 6 de marzo de 2014

"mañana será otro día"

me repetía cual mantra mi abuela Ñata las noches en las que el agotamiento del día me dejaba un sabor angustioso, 
desde chica fui a mil...


ese "mañana será otro día" con su tono de aceptación por lo sucedido, como perdonando todo... me tranquilizaba,

su "mañana será otro día" indicaba que después de dormir lo que seguía era una promesa de pura vida nueva, todo por descubir...
le re creí!

será por eso que cuando ella murió sentí por mucho tiempo que despertarme al otro día no tenía sentido,
el dolor de amanecer concientizando su ausencia me dolía tanto...
me hice atea, 
no existía ese dios del que me habían hablado si era capaz de hacerme esto, convencida yo, extrañándola mucho, 
adolescente escéptica, chica rara, que leía y escribía para salvarme a mi misma,

después como siempre...
 "todo pasa y todo queda", 
y ella quedó en mi para siempre!

y también como tan bien explica Freud en "el trabajo del duelo" la libido encuentra nuevos caminos para reconectarse a la vida, 
no hay pérdidas insuperables mientras la que gane sea la pulsión afirmativa,
lucha de fuerzas - eros y tánatos,
la vida en sí misma digna de ser vivida...
"al infinito y más allá..."

Día de encuentros y desencuentros...
y de reencuentros en los no encuentros,
qué genial!
se hace la luz y fluye liviandad...
a la vez...
qué complicado se me hace vivir a veces!
debo ser yo... 
lo que me ayuda es que puedo volar.

Mi hijo Bruno siempre pide el mismo deseo: volar, 
mi tesoro que es un vuelo en sí mismo.
Mi hijo Andres me conmueve descubriendo el mundo con ese nivel de empatía, 
me pone la piel de gallina.
Mi hijo Felix me pregunta si va a ir a primer grado todos los días del año, 
logra siempre hacerme reir.
Mis animales benditos, paquetitos de amor, regalos preciados, 
sentido último y superior en este tránsito. 

En definitva y para cerrar este día 
pura celebración y gratitud por ser y estar,
presente,
con más o menos vueltas
según los momentos y las coyunturas, 
el clima existencial influye mucho también.

Mañana será otro día!!!


1 comentario:

  1. Se me hizo un nudo en la garganta. A mí tambien me pasó haber perdido a mi abuela. Y sentir que la vida ya no valía nada. No tengo hijos,pero la vida me dió unas sobrinas hermosas que hacen que la vida valga la pena. Hermoso blog. No cambies.

    ResponderEliminar